Viernes. Noche. Vuelta a casa. Noche mojada. La lluvia cae sobre ella, pero no le importa. A la mierda con la felicidad. No puede seguir engañándose. ¿De qué la sirve? De nada. Eso es lo único que ve a su alrededor, nada. Mira hacia el cielo. Luna con forma de uña de pie. Si estuviera a su lado se hubiera reido, o al menos la hubiera dedicado una sonrisa. Eso la habría echo sonreír.
viernes, 11 de marzo de 2011
Treinta y tres.
Viernes. Noche. Vuelta a casa. Noche mojada. La lluvia cae sobre ella, pero no le importa. A la mierda con la felicidad. No puede seguir engañándose. ¿De qué la sirve? De nada. Eso es lo único que ve a su alrededor, nada. Mira hacia el cielo. Luna con forma de uña de pie. Si estuviera a su lado se hubiera reido, o al menos la hubiera dedicado una sonrisa. Eso la habría echo sonreír.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Para mí el 2020 ha supuesto un giro en 360º que, por suerte, ha terminado con mis pies en la tierra y mi cabeza alta. El 2020 comenzó con un...
-
Lo entiendo. Lo entiendo, de veras. ¿Sabes? Te quiero de todas las maneras. Ya está, lo he dicho. Aunque yo sea pequeñita y tú inalcanzable...
-
Potencias el hambre, el arte y la cultura, las guerras que estallan dentro de mi, la locura de los kamikazes, las tormentas eléctricas, el a...
-
¿Sabes lo que nos faltó? Bailar indefinidamente con los pies en el aire, bailar con música o sin ella, tú agarrado a mi cintura y yo a tu c...
No hay comentarios:
Publicar un comentario