lunes, 4 de julio de 2011

Nothing else.

Contigo no necesito paracaídas. Y es que no hace falta nada más. Dormirse pensando en esa canción que a tanta gente enseñaste y que ahora parece ser tan conocida. Recuerdos que se quieren ahogar en el fondo de aquel vaso. Maletas por hacer, besos por repartir, mil caricias por olvidar y tirar a la basura para siempre. Unos cuantos meses y sin darte cuenta, pasó. Ilusa, estúpida, ingenua. No se necesita nada más que dos tontos para este juego. Y ya está. Luego llegan los problemas, las discusiones. Y te caes. Dicen que quien bien te quiere te hará llorar. Que solo quien provoca tus lágrimas es capaz de transformarlas en sonrisas. Sí, así es. Eso y nada más, no es necesario un paracaídas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Para mí el 2020 ha supuesto un giro en 360º que, por suerte, ha terminado con mis pies en la tierra y mi cabeza alta. El 2020 comenzó con un...