Echaré de menos tu infinita bondad y los mundos de complicidad que creabas. Echaré de menos como me hacías sentir cuando conseguias que me olvidara del resto del mundo, y echaré de menos la inocencia y el torrente de cariño que desprendias con cada gesto. Echaré de menos haber perdido mi diamante en bruto. El universo conspira a favor de los que mueven el mundo, y esos son los que lo paran. Tú eres de los que mueven el mundo, tu creas universos. En domingos de inválido arrepentimiento se me olvida la realidad y la causa de mis tristezas, en domingos así te quiero como nunca. Brillas aun teniendo el mundo encima y me sigues sacando sonrisas cuando estoy convencida de que no queda nada. Perdonas e insistes, te entregas y apuestas, eres increíble. Te querré desde la infinidad de mis silencios como te he querido siempre, o incluso más... Gracias por ser mi fortaleza y mi paz en la tierra; mi calma, mi serenidad y mi comprensión; gracias por ser de las mejores personas que existen y sobretodo por formar esta parte de mi vida.
Nos vemos pronto.
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