martes, 11 de diciembre de 2012

Siempre hacia arriba

Afortunadamente nunca he sentido la muerte de un ser querido y desafortunadamente no puedo entenderte y sufrir lo que se siente, pero sé que tienes que llevarlo con calma, tiempo, sosiego y cariño. Un ser querido que se muere es esa persona que vive eternamente en nosotros mismos. Quiza ya no puedas verle más que en sueños, pero sí recordale a cada instante, guardarle dentro de ti como tu más preciado tesoro y como tu abuelo que seguira siendo, como una de las muchas personas que te quiere, que te ha querido y que te seguirá queriendo desde donde esté. La vida es efímera y el tiempo demasiado caprichoso como para regalarlos la inmortalidad a todos, y cada final llega en su momento. El mundo sigue girando y aunque estos dias no se vaya a ver mucho, tu sonrisa seguirá siendo un regalo y nos volverá a deslumbrar. Ahora te queda recordar y apreciar lo que tuviste; el recuerdo es el único paraíso del que no podemos ser expulsados y ahora te toca a ti adentrarte en ese paraíso para estar cerca de él siempre que quieras. Siempre está ahi; está en cada lágrima y en cada sonrisa que sacas, va a estar siempre en cada logro y en cada derrota, va a estar siempre en ti, va a estar siempre contigo. Te cuida como siempre ha hecho desde la inconsciencia y lo infinito, aunque ya no puedas verle. Esté donde esté no está tan lejos de ti, y te quiere en vida, en muerte y a millones de kilómetros.
'Tienes que seguir adelante, pero mientras vas, quiero que me digas que todo va a salir bien'
Guardale dentro de ti como un tesoro, recuérdale por siempre.

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