jueves, 21 de febrero de 2013

Como indios cazadores

Pasó sin que nos diéramos cuenta. Hoy soy vulnerable a tus intentos y a tus palabras, me faltan las razones y el oxígeno y el azul intenso brilla por su ausencia. Serán las defensas o que me he despertado abrazada a la nada, pero hoy estoy incendiada en mil incoherencias. Me olvidé de borrar nuestras huellas en la nieve, y ahora hay que pagar el precio. Hoy me engañan las apariencias y no hay nadie que me salve la vida. Quizá cuando estés más lejos que nunca comprendas que nadie tenia la culpa...
¿Cómo pudimos llegar a perdernos, después de tanto tiempo? 
Me pierdo en las casualidades y el viento amenaza con llevarme consigo. Crearé un mundo nuevo a base de la montaña de libros de mi mesilla y las propuestas que escondo debajo de la almohada, y mañana por la mañana ya nada podrá parar esto.
Tus palabras se las lleva el viento 

Qué más da lo que dijeras mientras estuvieras... Prefería verte vibrar, a preguntar por qué vibrabas. El tiempo que se tarda en dar una explicación podría ser el que se emplea en un último baile, sobretodo si es el día que te tenía más cerca.




El día en que tú seas una tormenta mis letras serán nubes pasajeras

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