Tengo los aullidos y la sal a flor de piel y aunque apenas se me vea, los cambios y las pérdidas interiorizadas asfixian todavía más. Perdurarán tus silencios y tu alma dentro de la mía, permutarán mis latidos por tus ausencias y tal vez mi corazón se rija por nuevas leyes; será como si nunca nos hubiéramos mirado, tú vivirás sin que yo te haga falta...
Con el tiempo uno se acostumbra a todo, y yo me acostumbré a ti
"Te he estado observando, trabajando día y noche sin descanso, sin apenas darte un respiro. Las personas actúan de ese modo por tres motivos: o bien se han vuelto locas, o porque son idiotas, o porque quieren olvidar. Y desde el primer momento he estado seguro de que en tu caso era porque intentabas olvidar, aunque no sabía el qué."
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