sábado, 15 de junio de 2013

Quiero que todo vuelva a empezar, que todo vuelva a girar...

Me lleno de lo dulce y respiro lo que la calma me ofrece para batallar contra los vacíos que dejas, pero no sacia, no llena... Me vacío mientras tú a cada día que pasa te haces más independiente y más invencible, me oculto con el fin de disminuir mis quejidos de madrugada y el escozor que siento al desquebrajarme pero es inútil y se me hace inmenso, ojalá pudiera recobrar mis errores y las decisiones que me han llevado al fracaso y no se me hubieran caído los soportes, ojalá no fuera demasiado tarde y no se hubieran acompasado nuestros límites a la hora de mirar hacia otro lado. Ojalá fueras todavía más mio... 
Siempre habrá nuevas oportunidades y nuevos soles que admirar pero no sabré encontrar las raíces que me sujetaban, si te vas ya no tendré la sensación de saber que he encontrado lo que más necesitaba en el mundo y el saber de tu constancia, si te vas ya no habrá un yo, cada paso que das más lejos de mi me desmorono y me pierdo en mis infiernos, no sabré si habrá merecido la pena pero yo ya estaba enganchada a ti, ojalá pudieras ver esto que me arde y conocer lo que cambia el brillo de mi corazón y como mis heridas se evaporan cuando estas cerca. 

Las mañanas son fáciles, las tardes, duras, las noches, imposibles... 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Para mí el 2020 ha supuesto un giro en 360º que, por suerte, ha terminado con mis pies en la tierra y mi cabeza alta. El 2020 comenzó con un...