miércoles, 30 de diciembre de 2020

Para mí el 2020 ha supuesto un giro en 360º que, por suerte, ha terminado con mis pies en la tierra y mi cabeza alta. El 2020 comenzó con una ruptura con la persona que pensé que sería para toda la vida, pero desde el principio el 2020 me empezó a decir que NADA es eterno y que la vida dura lo que dura un suspiro. En enero me cambié de ciudad, dejé mi trabajo, mi relación, mi forma de vida y los 600km que me separaban de mi hogar. Supuso lágrimas, dolor y rabia, pero hoy en día no puedo estar más agradecida, 2020, de la lección de vida que me diste. En febrero me empujaste a (re)descubrir la pasión de mi vida, la danza, me la pusiste entre las manos para ayudarme a sanar mi dolor y ha terminado siendo lo que me mantiene cuerda y lo que me da la felicidad cada día. Me condujiste a la persona que me ha ayudado a conseguir mi paz mental, que me ha hecho volver a valorarme, que me ha enseñado a revalorizar a mis relaciones y a las personas que están y estaban en mi vida, que me ha hecho sentirme FELIZ. En marzo me diste una pandemia que, afortunadamente, no me quitó a nadie, mantuvo intacta la salud de todas las personas que amo y que me regaló semanas para cocinar con mi madre, hacer rutinas de cardio con mi padre y videollamadas eternas con la gente que amo. En verano me regalaste la boda de mis dos superhéroes, recordándome que no hay límite edad para enamorarse, para luchar por lo que quieres y para ser feliz hasta la saciedad; me devolviste a la ciudad donde me crie, me enseñaste playas increíbles, me diste la oportunidad para volver a viajar con mi princesa, me rompiste un dedo y me hiciste reír como nunca. En otoño me has dado fuerza y valor para empezar una aventura nueva y me has regalado domingos sagrados perdida con mi padre en cualquier montaña. En diciembre me has quitado los abrazos a mis tíos y a mis niños, me has robado reencuentros con familia y amigos que tengo lejos; aun así, no has dejado de recordarme en todo momento que la distancia es invisible y que las risas y los besos por videollamada también llegan al corazón. 

Por todos los tumbos que me has dado, hoy me siento plena y amada; tengo sueños, un cuerpo sano que me deja bailar, saltar y reír; tengo una familia maravillosa; tengo DIAMANTES EN BRUTO como amigos; una vida entera por delante e infinitas ganas de vivirla. Hoy te digo GRACIAS por recordarme que, pase lo que pase, hay que ser valiente, hay que tener paciencia, hay que querer como si cada vez fuera la última, hay que mimarse y cuidarse mucho, hay que llorar y hay que SONREIR. 

Gracias, 2020 ✨

martes, 11 de agosto de 2020

Amor en un sitio sin esperanza

Hoy presenciamos un buen ejemplo de que todo lo bueno se hace esperar. Contra todo pronóstico, hemos podido juntarnos para celebrar todas las cosas bonitas que puede poseer un ser humano y que tanto valor han adquirido en estos últimos meses: salud, familia, y amor. 

 

Pese a eso, podría decirse que la relación de Pau y Rocío está más que acostumbrada a la espera: primero, años esperando para encontrarse el uno al otro en una pequeña ciudad encantada; a eso le han seguido meses y meses cociendo a fuego lento oposiciones, paciencia y apoyo mutuos; tras ello, semanas separados por un virus que se convirtieron en meses; días y días de incertidumbre y finalmente preparativos para el día que disfrutamos hoy, horas deseando ansiosos que al fin llegara el tren que los volvía a unir... 

 

Pau y Rocío, vosotros habéis presenciado más que ninguno de nosotros el antihéroe de la vida que tanto nos ha acechado estos últimos meses; lo habéis visto, escuchado, fotografiado y sufrido cada día, e incluso tú, Rocío lo has llevado dentro. Habéis sentido en vuestra propia piel el dolor de tantísimas personas con coraje, dulzura y humanidad, y os merecéis todo lo que el universo os devuelve hoy: el amor que tenéis el uno por el otro y el resultado de tantos años de lucha conjunta.

 

Todos aquellos que estamos aquí hoy, y los que no pueden estar, queremos agradecer a la vida por teneros en nuestras vidas, por poder acompañaros en este día y en todos los que le siguen, y deseamos que sigáis cuidándoos el uno al otro, que sigáis caminando juntos y que podamos seguir disfrutándoos eternamente. 

 

Os queremos.


sábado, 22 de agosto de 2015

Potencias el hambre, el arte y la cultura, las guerras que estallan dentro de mi, la locura de los kamikazes, las tormentas eléctricas, el ardor de los que aman sin estar permitido... 
Me haces inmensa cuando cantas, cuando ríes, cuando eres feliz y entonces las farolas parece que hubieran perdido su luz porque la has tomado tú toda, cuando eres paz y cuando eres león invencible e insaciable como mi amor, como mis ganas... 
Yo pensando que tenía puesto el freno de mano desde hace mucho tiempo y tú tan desbocado,
lo mejor de mi eres tú y esque realzas mis demonios y los amansas, cuando estoy contigo soy mejor persona, tengo más cauce desde que estas aquí, cuando te empecé a querer... 


lunes, 13 de julio de 2015

¿Y si tan solo fueras una ilusión?
¿Una trampa deliciosa hacia el delirio, un producto de mi fiebre indefinida o de mis pesadillas?
A veces temo que tan solo seas un espejismo que hemos fabricado de tantas ganas que tenía de sentir, de cocinar algo a fuego lento, de estrenar otra paz...
Los niños pequeños están en constante descubrimiento de la realidad y aun confundiéndola con la ficción tienen una mejor visión que los adultos, ¿qué pasaría si cegáramos a un adulto y tiempo después le devolviéramos el poder de ver el mundo de nuevo? Quizá lo vería como un regalo sin abrir, como algo nuevo cada día, sin explicación alguna y sin la necesidad de encajarlo en la realidad, como hacen los niños pequeños... 
Como has hecho tú conmigo: me has devuelto no solo el sentido de la vista sino la manera de ver el mundo y los placeres que posee, de presenciar lo que está por estrenar y de tomar lo no vivido como propio y lo propio como ajeno, has transformado la realidad y ahora es idílica y maravillosa cada día, no se trata de tu amor, es culpa de ver el mundo a través de tus ojos... 


lunes, 25 de mayo de 2015

Me esta(s) invadiendo la plenitud, la calma, el vértigo, la complicidad y las ganas, me esta(s) renovando las heridas, la fuerza, la bondad y la paciencia, alimenta(s) mi locura, mi cordura, mi saciedad, mi paz, mi inspiración, mis días de parsimonia y los de ser estallidos y ser guerra, reinventa(s) sin quererlo la posibilidad de volver a tirar cuesta abajo los recuerdos y los días de repuesto, los besos que quedaron sin dar,
desintegra(s) mi mal humor, mi impaciencia, mis domingos, mis espejismos
agranda(s)
lo que había olvidado de mi misma, de lo mucho que me gusta el color azul, de mi cara de idiota, de la flexibilidad que se le pueden dar a cinco minutos de desinflar la rutina y de lo efímero que pueden ser los domingos astrománticos,
lo que no sabía era que el mar en que me ahogaba, la inmensidad que temía...,
mi mar brava por tu calma 




domingo, 3 de mayo de 2015

Lights will guide you home

He estado tanto tiempo fuera de mi misma que volver ha sido como tomar por propio lo ajeno, aceptar los cimientos ahora irreconocibles que me constituyen y comprobar tras una larga ausencia que SIGUES SIENDO MI MOLDE y que no hay fecha de caducidad que valga ni un clavo que saque a otro; he vuelto a mi refugio y todavía quedaba el sabor de boca ácido que dejaste y el manual de instrucciones encima de la mesa carcomida por las ganas que se han quedado sueltas, sin objetivo y sin orden y que ahora corren por el salón como pollos sin cabeza...

Me he pintado las uñas del negro de los gritos y me he vuelto de luto por mi cobardía, por mi inocencia y las ganas de vivir que me dejaste sin usar que ahora no me dejan vivir si no es por encima de mis límites, con el corazón rebosando de familia y de complicidad, con el listón por los aires y la paciencia bajo mínimos, y es que sigo pensando que
Viniste para hacerme eternamente pura, inconformista, para hacerme ver lo que sólo deja ver el corazón y amar de norte a sur y de este a oeste 


Para mí el 2020 ha supuesto un giro en 360º que, por suerte, ha terminado con mis pies en la tierra y mi cabeza alta. El 2020 comenzó con un...