miércoles, 26 de diciembre de 2012

Everything's gonna be alright

A cada paso que doy el mundo se hace más grande y mis ilusiones más fuertes. Las paredes a escalar son más altas y las injusticias pesan más, abro los ojos y sé que hay mucho más ahí fuera, lo sé. Que los sueños se alimentan de ilusiones y que de sueños también se vive, que hay que soñar y que dar al alma una motivación por la que palpitar fuerte y alta. Que hay que tener fe y luchar por lo que quieres, que siempre merece la pena, que siempre cuesta, pero que hay que luchar. El mundo real no entiende de razas ni de religiones, ni siquiera de dioses. Ni entiende de edades, de color de piel o de madurez, la muerte no distingue ante las diferencias de las personas y la euforia, la libertad, la rabia y la impotencia y los sueños no se rigen por el sentido común ni por la cordura, se rigen por lo que quieres conseguir, por lo que realmente te importa, por lo que quieres hacer cada momento y por lo que te hace sentir. Siempre merece la pena si tienes un sueño. Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo. Si tienes un sueño, tienes que protegerlo, y las personas que no son capaces de hacer algo te dirán que tú tampoco puedes. Si quieres algo, ve por ello, y punto. El ser humano no es racional. El ser humano se ata cadenas y se encierra, cierra los ojos pudiendo soñar. Somos poderosos y somos libres, somos libres y nos ponemos cadenas cuando en lugar de eso podemos volar. Podríamos vivir cada día en un lugar del mundo diferente, podríamos convivir con toda clase de seres vivos y podrían no existir ciudades ni continentes, no existir fronteras ni leyes, podríamos hablar cien mil idiomas y conocer el mundo entero, podríamos. Resulta irónico pensar que llamamos imposible a las cosas más sencillas y que castigamos y olvidamos por razones muy pobres para el universo. Nos creemos poderosos y enormes y movemos el mundo a nuestro antojo creyendo que avanzamos sin dejar de poner metas. La vida no se rige por metas ni fronteras, deberíamos tener fines infinitos y abstenernos de reglas y consecuencias. Deberíamos empezar a vivir.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

Para mí el 2020 ha supuesto un giro en 360º que, por suerte, ha terminado con mis pies en la tierra y mi cabeza alta. El 2020 comenzó con un...